domingo, 20 de julio de 2014

«Los 88 peldaños del éxito» (Ed. Alienta)

El creador del revolucionario método de aprendizaje 8belts.com, Anxo Pérez, sabe bien lo que es alcanzar y saborear las mieles del éxito. Lo lleva haciendo no poco tiempo gracias, entre otros muchos logros, a la excelente acogida de su plataforma online, en la que promete —y consigue— enseñar a hablar chino en tiempo récord con poco más de media hora de dedicación al día. El éxito de 8belts.com ha sido tal que la incipiente compañía ha sobrepasado con creces las expectativas de Anxo, cuya figura ya se pone a menudo como ejemplo de éxito en el emprendimiento español.
Como muchos emprendedores españoles, el camino de Anxo Pérez hacia la cumbre no ha estado exento de piedras en el camino. Obstáculos, todos ellos, que este joven reconvertido a «hombre de negocios» ha sabido manejar con garbo con la única ayuda del esfuerzo y la superación personal. Para el creador de 8Belts.com, a quien el éxito no ha logrado subir a ninguna nube, ni siquiera la crisis económica es óbice para tomar la determinación de abrir de una vez los ojos y lanzarse a alcanzar la meta. Así lo plasma en su primer libro, «Los 88 peldaños del éxito» (Ed. Alienta) en el que el exitoso emprendedor advierte a los rezagados de que el éxito está más cerca de lo que pensamos.
— ¿Por qué su camino hacia el éxito consta de 88 peldaños?
Que conste que no deben seguirse todos para llegar al éxito, solo algunos. El 88 es un número mágico en la cultura milenaria china, es el símbolo del infinito así como de la prosperidad.
— ¿Y cuales son, para usted, los escalones más significativos?
Hay varios, pero creo que el que mejor representa al libro es el primero, que supone una declaración de guerra al desaprovechamiento. [La vida es una tienda de golosinas en la que sólo hay una condición: el caramelo que no comes, lo pierdes. Cada caramelo es un día de tu vida, y cada día desaprovechado es un caramelo perdido].
Además, me quedo también con el pensamiento de que aunque una utopía no pueda conseguirse no por eso no debemos buscarla. Mi sueño, por ejemplo, siempre fue cambiar la enseñanza de idiomas en el mundo, algo demasiado grande, pero lo estoy consiguiendo.
Por último, creo fervientemente que el éxito que no se comparte no es éxito como tal, un motivo por el que en este libro defiendo fervientemente el voluntariado y por el que el 100% de los beneficios de este libro irán a parar a la comunidad china, pues debo devolver a la sociedad todo lo que ella me ha dado a mí.
— De hecho, el éxito de 8Belts.com está siendo apabullante...
Está siendo un sueño hecho realidad, es increíble que una empresa española esté consiguiendo algo que ninguna multinacional había logrado en la historia. Sin embargo, no me quedo con el éxito, me quedo con todo lo invertido hasta llegar a él... Además, nos queda mucho por hacer todavía porque siempre pienso no hemos conseguido nada aunque hayamos logrado grandísimas cosas. Quizás, la clave del éxito es habernos enfocado en un área muy pequeña y dar con una fórmula única que logra lo impensable, aprender chino en ocho meses.
— Reconocerá que cuesta creer que sea posible aprender un idioma tan complejo en tan poco tiempo
Hace dos años casi nadie nos creía, pero hoy nos cree casi todo el mundo. Prometer hablar chino en ocho meses no nos hace únicos, demostrarlo sí, y nosotros lo hemos demostrado.
— ¿No han pensado dar el salto a otros idiomas?
A decir verdad, estamos 100% centrados en el chino y, de hecho, tenemos mucho más de lo que podemos abarcar, pues hemos logrado un éxito impensable, creciendo un 2000% en los últimos años y teniendo presencia en más de cuarenta países.
— Volviendo a su libro, ¿qué tipo de persona cree que jamás logrará alcanzar el éxito?
Aquella que se cierre al aprendizaje. Si hay un motivo principal por el que hemos venido a este mundo ese es el de aprender. Si hoy no vas a aprender nada nuevo no tiene ningún sentido que te levantes por la mañana.
— ¿Es necesario emprender para alcanzar la cima?
Para nada. Este libro está destinado al crecimiento, tanto en la empresa como en la vida. En ámbas áreas, hagas lo que hagas, siempre habrá algo que puedas añadir, mejorar, aumentar... siempre se puede soñar con algo mejor. En mi opinión, no hay ningún motivo por el que dentro de un año, hagas lo que hagas, no seas el doble de lo que hoy eres. Si esa posibilidad existe y crees que lleva tu nombre, reclámala, hazte dueño de ella.
— ¿Qué consejo puede dar a aquellos que se sienten estancados en sus respectivos puestos de trabajo?
Que se lean el peldaño titulado «Agita tu presente». [Si vas a inconformarte con tu presente, es necesario que causes pequeñas revoluciones, que lo sacudas, que hagas aquello que otros no harían]. Hay una serie de cosas que debemos hacer con el fin de romper, transformar, trascender... Si las hacemos, pondremos en marcha una cadena de reacción que hará que el resto de cosas vayan sucediendo.
— En uno de los peldaños habla del atrevimiento, pero coincidirá conmigo en que atraverse, en época de crisis, es complicado
Estar en crisis no es malo, lo malo es estar renqueante, en una situación en la que todavía no has tocado fondo. Si llegas a estar en crisis tocarás fondo, motivo por el que no te quedará más remedio que resurgir. Casi todo lo bueno que nos ha pasado procede de un periodo de crisis, los periodos de esplendor son una escalera cuyo primer peldaño es, precisamente, ese. La crisis y la muerte no son nuestros enemigos, sino que debemos considerarlos amigos, pues nos motivan para la superación y para dejar de estar adormecidos.
— ¿De verdad que no piensa que el camino hacia el éxito es más ameno con dinero en el bolsillo?
Lo cuento en otro peldaño, en el que precisamente explico que la clave del éxito no está en el dinero que tengas, ni tampoco en le hecho de que seas o no una mente brillante. La única clave es la determinación para conseguir lo que te propongas. Creo que el caso de 8belts.com es la prueba fehaciente de que lo que predico es cierto, pues nosotros demostramos que se podía montar una empresa exitosa sin un solo euro de financiación externa. No creo en el dinero, creo en la cultura del esfuerzo.
— ¿Qué opina del miedo al fracaso como uno de los principales frenos al emprendimiento español?
Creo que las barreras están para superarlas. Yo, por ejemplo, he fracasado en casi todo, pero hay ciertas áreas en las que soy muy bueno y por ello he sabido explotar mis pozos de petróleo. Seguro que todos somos malos en muchísimas cosas, pero cada persona tiene una habilidad en la que seguro que supera con creces a los que están a su alrededor, solo hay que encontrarla.
— ¿Qué le dice a los perezosos que no creen que la lucha diaria pueda culminar en el éxito?
El triunfo requiere disciplina, pero lo cierto es que la pereza seduce mucho más. El éxito, en realidad, está a un paso de distancia, pero nadie puede dar ese paso por nosotros. Si superamos la pereza y la desidia y damos el paso, nos daremos cuenta de cómo el sí estaba al lado del no.
— Una vez alcanzado, ¿cómo logramos que el éxito no sea efímero?
La única forma es reinventarse constantemente. Si ves el éxito como un destino a alcanzar, lo más probable es que se acabe más pronto que tarde. Por el contrario, si interpretas que el éxito es un camino que no acaba, creo serás capaz de perpetuarte en él. Debemos ver el triunfo como un proceso en el que disfrutas de cada cosa, por pequeña que sea, y en el que te ilusionas a cada segundo que pasa.

Anxo Perez

Anxo Perez 88 Peldaños de la Felicidad y Mi carta a los reyes 2015

1.-Aprovecha la Vida
2.-HAZ
3,.Aporta
4.-Ten claro OBJETIVOS
5.-Descubre Tu PASIÓN
6.-Se Dueño de Tu Destino
7.-La Felicidad es Hoy
8.-La Felicidad es Ahora
9.-Soluciona Problemas
10.-La Mejor Actitud
11.-Deja de Sestear
12.-Desarrolla Tu Talento
13.- Aprende Idiomas
14.-Apoya
15.-DA Refuerzo Positivo
16.-Nivel de Compromiso DIEZ cada día
19.-Apasionate por lo que haces
20.-HAGAMOSLO Richard Branson
21.-Determinación
22.-Trabaja como si Fueras el ÚLTIMO
23.-Mucha Determinación
24.-Ofrecerte
25.-Hay que Volar
26.-Los tesoros Están Fuera de casa
27.-Aprender de los Campeones
29.-Es su humildad  honestidad esfuerzo decencia
30.-Tus Pensamientos son Determinantes
31.-Cree en Ti
32.-Ten Fe
33.-Confia
34.-Emociones Positivas
35.-Calma
36.-Mejora la Programación de tu Cerebro PNL
37.-Haz Lo Conveniente
38,-Palabras
39.-Programas Mentales
40.-Creencias
41.-Actitudes
42.-Actuaciones
43.-Hábitos
44.-Carácter
45.-Saber lo que quieres
46.-Luchar por lo que quieres
47.-Pagar todo el Precio
48.-Actúa
49.-Muy motivado
50.-Bien rodeado
51.-Bien Apoyado
52.-Amabilidad
53.-Positividad
54.-Propósito
Propósito firme
Hacer lo que te gusta
Mejorar en lo que te gusta
Valor
Tranquilidad
Calma
Empatía
Deseo de Aprender
Determinación por Aprender
Disfrutar
Aquí y Ahora
Atención plena
Concentración
Respetar al otro
Aprende a enfrentar dificultades
Aprende a enfrentar derrotas
Aprende a enfrentar injusticias
Aprende a enfrentar frustración
Crea el equipo adecuada
Motiva a los componentes de tu Equipo
Tu sólo no puedes





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martes, 15 de julio de 2014

Emociones Expresadas, Emociones Superadas

Emociones Expresadas, Emociones Superadas ha supuesto para mí la culminación de un sueño. Han sido muchas las personas, durante mi ejercicio profesional, que me pedían escribir un manual práctico de cómo aprender a gestionarse dentro del mundo emocional. Me parecía una idea interesante, ya que vivimos en una sociedad donde el ser uno mismo, entenderse y valorarse, para después relacionarse saludablemente con los demás, se ha convertido casi en una utopía. Quería romper con eso, aportar mi grano de arena, siempre desde la humildad, para que se empezase a cambiar esta forma de afrontar la vida. Así que cuando el Grupo Planeta llamó a mi puerta, ofreciéndome la oportunidad de hacer esta guía, supe que había llegado el momento de ponerse a escribir.
Siempre quise ser psicóloga, era algo que sentía muy dentro de mi. Ayudar a otros a encontrarse mejor, me parecía el acto de amor más grande que podía ofrecer al mundo. Así que, pese a todas las piedras que encontré en mi camino, nunca desestimé la idea de conseguir ejercer mi profesión. Claro que llegar hasta el día de hoy no ha sido fácil.
El primer obstáculo lo encontré en el mismo momento que decidí que quería estudiar psicología. Fui la única alumna de todo mi instituto que escogió esta carrera, mis profesores me decían que debía escoger algo más relacionado con el mundo de las letras y mi padre consideraba que era una profesión poco valorada y sin ninguna salida. Un panorama desolador ¿no?, pero no me importaba, lo tenía claro.
No se me olvidará nunca mi primer día de clase, llegué muy nerviosa a la par que ilusionada por esta nueva etapa que comenzaba, y me dispuse a presenciar mi primera asignatura: Psicobiología. Lo primero que escuché de la boca de la doctora que la impartía fue: vamos a evaluar el nivel que tenéis, sacar papel y bolígrafo que os voy a hacer un examen. Me quise morir, yo que venía de un bachillerato de letras me tenía que enfrentar a un examen de ciencias el primer día. Mi nota fue 0,3. Parecía que el destino me estaba dando una nueva bofetada para desistir de mi sueño. Aún y así estudié tanto esos cuatro años que paradojas de la vida la última nota que se me asignó antes de licenciarme fue una matrícula de honor. Por lo que puedo decir que conseguí vencer la batalla a las primeras limitaciones con las que me encontré, gracias a no rendirme ante mis miedos.
Salir al mundo profesional recién licenciado es como querer nadar donde no hay agua. De repente te encuentras con unos conocimientos que quieres aplicar cuanto antes, y con un mercado que te considera poco valorable al no tener experiencia. Es como la pescadilla que se muerde la cola. Así que las ilusiones por encontrar un puesto de trabajo sólo se vieron satisfechas con los voluntariados que hice en un centro de rehabilitación socio-laboral para enfermos mentales severos. Era todo un hándicap, por lo que empecé a aceptar trabajos de todo tipo con tal de tener un sueldo a fin de mes. Fueron 9 los años en los que hice de todo, desde camas en un hotel, ventas, atención al cliente, contabilidad, etc.; pero yo seguía queriendo ejercer mi profesión.
Justo en mi peor momento personal, por problemas laborales y familiares que acabaron desbordándome, creé un perfil en la red social Facebook al que denominé Psicóloga Emocional. Estaba tan hundida que no tenía nada que perder y quería demostrarme a mi misma que seguía habiendo una psicóloga en mi. Os vais a reír, pero tenía tanto miedo a que alguien más me juzgase mal, que al principio no decía mi nombre, ni ponía mi fotografía. A todos mis pacientes les digo lo mismo, Psicóloga Emocional me ha ayudado más que a cualquier otra persona, porque en este proyecto me descubrí a mi misma.
Pensando en aquellos que pasaban por algo emocionalmente similar a lo que yo estaba sintiendo en aquella etapa, decidí mostrar una cara de la psicología mucho más amable y cercana, intentando con ello llegar al corazón de las personas. Así que a través de frases positivas, canciones optimistas, debates abiertos, pinturas, etc. conseguí crear una especie de consulta virtual donde todos participaban y se ayudaban los unos a los otros. Me di cuenta de la gran necesidad de expresar el sentir que tiene la gente, e internet resultaba un medio, que lejos de parecer frio, facilitaba este contacto desde la salvaguarda del anonimato si así se quería. La demanda de solicitudes fue tan grande que me animé a probar intervenciones terapéuticas a través de tres medios virtuales: mail, chat y videoconferencia. Al ver tal aceptación presenté mi proyecto a un concurso que organizaba por primer vez la Psicofundación, bajo el título de “Premio Psicofundación Jóvenes Psicólogos Emprendedores 2011”. Si bien no gané el premio, sí recibí una Mención Honorífica que destacaba el valor de Psicóloga Emocional, así que para mí esa fue una gran satisfacción.
La evolución de la consulta fue bastante lenta al principio, había que perder el miedo a esta nueva manera de aplicar la psicología y se necesitaba tiempo para coger confianza. Llegó un momento en que empecé a sentirme agobiada de ver que tenía una ilusión muy grande porque Psicóloga Emocional funcionase, pero la presión económica de casa me preocupaba bastante. Así que se me planteó un dilema, seguir adelante o volver a buscar empleo de cualquier otra cosa. Esa noche recibí, a través del formulario de contacto de la página webwww.psicologaemocional.com, una carta de una señora que me daba las gracias por haberle salvado la vida. Aquello llamó mucho mi atención. La carta explicaba que ella había preparado un bote de pastillas para suicidarse porque su ex marido no le dejaba ver a sus hijos. No recordaba bien porqué razón entró a Psicóloga Emocional y leyó un cartelito que le hizo desistir de su empeño por quitarse la vida. Aquellas palabras me llegaron tan hondo, que todas las dudas sobre si seguir o no se disiparon al momento. Costase lo que costase seguiría ayudando a las personas a encontrar la luz en medio de tanta oscuridad. Recuerdo perfectamente que miré el número de usuarios aquel día, eran dieciocho mil, en menos de un año pasaron a ser un millón. La gente tenía mucha necesidad de encontrar su equilibrio emocional y la página se convirtió en un medio, de fácil acceso, donde poder expresarse y aprender sobre ellos mismos.
Veamos que nos ofrece Emociones Expresadas, Emociones Superadas:
Hace ya algunos años que se viene observando un incremento de enfermedades o trastornos asociados a la mala gestión emocional (depresión, ansiedad, estrés, etc.). Como psicóloga estoy acostumbrada a realizar intervenciones terapéuticas que ayuden a paliar estas dolencias, pero ¿no sería más interesante poder prevenirlas?. Necesitamos identificar como sentimos para conseguir prevenir o manejar la fatiga emocional. Con Emociones Expresadas, Emociones Superadas pretendo enseñaros toda una serie de técnicas que os ayuden a gestionarnos emocionalmente de una forma sana, consiguiendo así superar barreras y alcanzar el equilibrio deseado.
Desde la Psicología Cognitivo Conductual, en la que yo me enmarco, partimos de la siguiente premisa: Las personas pensamos, nos emocionamos y actuamos, por ese orden. Tres eslabones, de la misma cadena. Si pensamos en positivo, sentiremos en positivo y actuaremos en positivo, lo mismo en el caso contrario. Teniendo en cuenta esto, trabajar cualquiera de los tres eslabones nos facilitará el cambio en los otros dos, así que empezaremos por entender lo que implican y como funcionan cada uno de ellos.
Como en toda evolución personal encontramos como elemento básico la educación. Se nos educó desde un sistema curricular y competitivo donde lo que importaba eran los conocimientos adquiridos, reprimiendo la parte emocional al considerarse que no estaba bien visto mostrar los sentimientos en público. Aquellos que no eran aptos dentro del sistema, padecían una serie de malestares y frustraciones, con el agravamiento de que no tenían las habilidades y las competencias emocionales necesarias para gestionarlos. Es por ello que entendí que para prevenir tal controversia había que empezar por enseñar a las personas a conocerse a si mismas desde la parte que nos fue negada, la emocional.
La única manera de trabajar las emociones es desde el momento presente, aunque somos muy dados a añorar o padecer un pasado que no podemos cambiar, o angustiarnos por un futuro que nos es incierto. Veremos de que manera al centrarnos en el Hoy favoreceremos la descarga de tensión emocional, recuperando así la paz interior. Para ello nos ayudaremos del Mindfulness (atención y conciencia plena), consiguiendo evitar así crearnos expectativas que favorezcan la aparición de frustraciones al no verse satisfechas.
La actitud determina el estado de ánimo, es algo que debemos tener muy en cuenta. Así como yo afronte las situaciones que la vida me plantee, mi pensamiento, emoción y acción se verá condicionado de una u otra forma. Toda actitud viene asociada a una voluntad de cambio, pero la voluntad se queda en nada si no la acompañamos de acción, por lo que veremos como debemos aprender a establecer límites a los malestares que sintamos. Quedarnos en lo conocido, la llamada Zona de Confort, acabará por aprisionarnos, ya que el ser humano necesita de la adaptación al cambio para poder sobrevivir.
Nuestro lema será: Quiero, Puedo y Me lo merezco. Trabajaremos el concepto de autoestima a través de la aceptación y el amor incondicional, entendiendo que valorar y quererse a uno mismo nada tiene que ver con el egoísmo. Asumiremos que los demás pueden no estar de acuerdo con nosotros y no por ello tenemos que vivirlo como una ofensa.
La base de todo el proceso de gestión emocional la encontraremos en la manera que tenemos de comunicarnos con nosotros mismos y con los demás. Debemos aprender a escuchar, en vez de oír, a ponernos en el lugar del otro intentando entender que es lo que piensa y siente, para después ser asertivos exponiendo nuestro parecer sin adoptar una conducta sumisa o de falta de control. El expresarnos emocionalmente hará que el cuerpo no acuse todas las tensiones reprimidas, consiguiendo de este modo no enfermarse.
Tan importante es llenarnos de positividad, como sacar, lo que yo denomino, la basura emocional. Por tanto, por un lado trabajaremos las bondades de la risa, los abrazos, las lágrimas, el perdón y el positivismo a través de la resiliencia. Mientras que por otro, veremos como manejar el ego, el enojo y la desolación, entendiendo que nada es un error, todo ayuda al crecimiento personal.
La última parte del libro la he querido dedicar a explicar algunas de las barreras emocionales con las que nos podemos encontrar, y como afrontar cada una de ellas. Será cuando hable de temas como: ansiedad, estrés, proceso de duelo, dependencia, disonancias cognitivas, perfeccionismo, miedo al compromiso y relaciones tóxicas.
Alguien me dijo una vez: Vive sin aparentar, Ama sin depender, Escucha sin acatar y Habla sin ofender. ¿Empezamos el viaje?.

lunes, 14 de julio de 2014

Cultivar la HUMILDAD

La gran mayoría estamos convencidos de que nuestra forma de ver la vida es la forma de ver la vida. Y que quienes ven las cosas diferentes que nosotros están equivocados. De hecho, tenemos tendencia a rodearnos de personas que piensan exactamente como nosotros, considerando que estas son las únicas “cuerdas y sensatas”. Pero ¿sabemos de dónde viene nuestra visión de la vida? ¿Realmente podemos decir que es nuestra? ¿Acaso la hemos elegido libre y voluntariamente?
Desde el día en que nacimos, nuestra mente ha sido condicionada para pensar y comportarnos de acuerdo con las opiniones, valores y aspiraciones de nuestro entorno social y familiar. ¿Acaso hemos escogido el idioma con el que hablamos? ¿Y qué decir de nuestro equipo de fútbol? En función del país y del barrio en el que hayamos sido educados, ahora mismo nos identificamos con una cultura, una religión, una política, una profesión y una moda determinadas, igual que el resto de nuestros vecinos. ¿Cómo veríamos la vida si hubiéramos nacido en una aldea de un pueblo de Madagascar? Diferente, ¿no? Y entonces, ¿por qué nos aferramos a una identidad prestada, de segunda mano, tan aleatoria como el lugar en el que nacimos? ¿Por qué no cuestionamos nuestra forma de pensar? ¿Y qué consecuencias tiene este hecho sobre nuestra existencia?
El orgullo es un albañil especializado en la construcción de murallas que cuanto más nos protegen, más a la defensiva nos hacen vivir” Irene Orce
Para responder a esta última pregunta tan solo hace falta echar un vistazo a la sociedad. ¿Vemos a seres humanos felices al volante de los coches en medio de un atasco de tráfico? ¿Vemos a personas que se sienten en paz saliendo por la tele? ¿Vemos mucho amor en los campos de fútbol o en las empresas? La ignorancia es el germen de la infelicidad. Y ésta, la raíz desde la que florecen el resto de nuestros conflictos y perturbaciones. No existe ni un solo ser humano en el mundo que quiera sufrir de forma voluntaria. Las personas queremos ser felices, pero en general no tenemos ni idea de cómo lograrlo. Y dado que la mentira más común es la que nos contamos a nosotros mismos, en vez de cuestionar nuestro sistema de creencias e iniciar un proceso de cambio personal, la mayoría nos quedamos anclados en el victimismo, la indignación, la impotencia o la resignación.

Para cultivar la modestia

ILUSTRACIÓN DE JOÃO FAZENDA
LIBRO
‘El prozac de Séneca’
Clay Newman
(Debolsillo)
Concebido como un medicamento para el alma, este libro promueve la filosofía estoica para afrontar los problemas de la vida cotidiana. En vez de aliviar los síntomas por medio de pastillas, este autor nos invita a cultivar la sabiduría que erradica de raíz el sufrimiento.
PELÍCULA
‘Siete años en el Tíbet’
Jean-Jacques Annaud
Relata los años que el famoso escalador austriaco Heinrich Harrer pasó en el Tíbet. Y de cómo sus valores y aspiraciones occidentales fueron desvaneciéndose tras conocer al actual Dalái Lama y los fundamentos filosóficos del budismo.
Muchos estamos perdidos en el arte de vivir plenamente. ¿Y quién no lo está? Demasiada gente nos ha estado confundiendo durante demasiados años, presionándonos y convenciéndonos para que hagamos cosas que no nos conviene hacer para tener cosas que no necesitamos tener. Observemos los resultados que estamos cosechando en las diferentes dimensiones de nuestra existencia. ¿Qué vemos? Si nuestra vida carece de sentido, reconozcámoslo. No nos engañemos más. Si nos sentimos vacíos, asumámoslo. Dejemos de mirar hacia otro lado. El autoengaño es un déficit de honestidad. Esta cualidad nos permite reconocer que nuestra vida está hecha un lío porque nosotros nos sentimos así en la vida. A menos que admitamos que tenemos un problema, nos será imposible solucionarlo. Lo único que conseguiremos será crear nuevos problemas, cada vez más sofisticados.
La honestidad puede resultar muy dolorosa al principio. Pero a medio plazo es muy liberadora. Nos permite afrontar la verdad acerca de quiénes somos y de cómo nos relacionamos con nuestro mundo interior. Así es como iniciamos el camino que nos conduce hacia nuestro bienestar emocional. Cultivar esta virtud provoca una serie de efectos terapéuticos. En primer lugar, disminuye el miedo a conocernos y afrontar nuestro lado oscuro. También nos incapacita para seguir llevando una máscara con la que agradar a los demás y ser aceptados por nuestro entorno social y laboral.
A su vez, esta cualidad nos impide seguir ocultando debajo de la alfombra nuestros conflictos emocionales. Así, nos da fortaleza para cuestionarnos, identificando la falsedad y las mentiras que pueden estar formando parte de nuestra vida. De pronto perdemos el interés en justificarnos cada vez que alguien señala alguno de nuestros defectos. Y aumenta nuestra motivación para desarrollar nuestro potencial como seres humanos. En la medida que la honestidad se va integrando en nuestro ser, sentimos frecuentes episodios de alivio por no tener que fingir ser quien no somos.
A pesar del sufrimiento y del conflicto que vamos cosechando, en ocasiones nos cuesta mucho considerar que estamos equivocados. ¿Quién lo está? Así, solemos utilizar una serie de mecanismos de defensa para mantenernos en nuestra zona de comodidad. Entre estos destaca la arrogancia de creer que no tenemos nada que cuestionarnos, ni mucho menos algo que aprender. Así es como evitamos remover el sistema de creencias con el que hemos fabricado nuestro falso concepto de identidad.
Y lo mismo hacemos con la soberbia, que nos lleva a sentirnos superiores cada vez que nos comparamos con alguien, poniendo de manifiesto nuestro complejo de inferioridad. De ahí surge la prepotencia, con la que tratamos de demostrar que siempre tenemos la razón. También empleamos la vanidad, haciendo ostentación de nuestros méritos, virtudes y logros.
Eso sí, el gran generador de conflictos con otras personas se llama orgullo. Principalmente porque nos incapacita para reconocer y enmendar nuestros propios errores. Y pone de manifiesto una carencia de humildad. Etimológicamente, esta cualidad viene de humus, que significa tierra fértil. Es lo que nos permite adoptar una actitud abierta, flexible y receptiva para poder aprender aquello que todavía no sabemos.
La humildad está relacionada con la aceptación de nuestros defectos, debilidades y limitaciones. Nos predispone a cuestionar aquello que hasta ahora habíamos dado por cierto. En el caso de que además seamos vanidosos o prepotentes, nos inspira simplemente a mantener la boca cerrada. Y solo hablar de nuestros éxitos en caso de que nos pregunten. Llegado el momento, nos invita a ser breves y no regodearnos. Es cierto que nuestras cualidades forman parte de nosotros, pero no son nuestras.
La humildad nos permite silenciar nuestras virtudes, permitiendo que los demás descubran las suyas" Clay Newman
La paradoja de la humildad es que cuando se manifiesta, se corrompe y desaparece. La coletilla “en mi humilde opinión” no es más que nuestro orgullo disfrazado. La verdadera práctica de esta virtud no se predica, se practica. En caso de existir, son los demás quienes la ven, nunca uno mismo. Ser sencillo es el resultado de conocer nuestra verdadera esencia, más allá de nuestro ego. Y es que solo cuando accedemos al núcleo de nuestro ser sabemos que no somos lo que pensamos, decimos o hacemos. Ni tampoco lo que tenemos o conseguimos. Ésta es la razón por la que las personas humildes, en tanto que sabios, pasan desapercibidas.
En la medida que cultivamos la modestia, nos es cada vez más fácil aprender de las equivocaciones que cometemos, comprendiendo que los errores son necesarios para seguir creciendo y evolucionando. De pronto ya no sentimos la necesidad de discutir, imponer nuestra opinión o tener la razón. Gracias a esta cualidad, cada vez gozamos de mayor predisposición para escuchar nuevos puntos de vista, incluso cuando se oponen a nuestras creencias. En paralelo, sentimos más curiosidad por explorar formas alternativas de entender la vida que ni siquiera sabíamos que existían. Y cuanto más indagamos, mayor es el reconocimiento de nuestra ignorancia, vislumbrando claramente el camino hacia la sabiduría.

lunes, 7 de julio de 2014

la felicidad depende de nuestro Carisma

La capacidad de Seducir
La capacidad de entusiasmar
La capacidad de apoyar
La capacidad de Ilusionar